
Eva y Roberto vinieron a casarse a Marbella desde Holanda. Querían una boda frente al mar. Incorporar a su ceremonia nuestras playas, el sol, el sonido de las olas, mucho blanco, un toque de color, un ramo de calas, algo muy romántico y un toque flamenco…
Cada boda tiene lo que la hace única, el reflejo de la personalidad de cada pareja. Ellos quisieron hacer su ceremonia en español, una lengua que les mueve muchas emociones, aún sin ser la suya. Y… la boda iba a ser solo para ellos. Sin invitados, sin otras personas.
Nos pareció tan romántico… !! y un reto. Era la primera boda con solo dos personas que hacíamos. A pesar de que parezca otra cosa, es difícil mantener la emoción, la alegría y el romanticismo sin el calor de los amigos, sin la familia. Hay que cuidar mucho otros detalles para potenciar la magia que toda ceremonia debe tener.
Y ellos, tan jóvenes, tan guapos, tan enamorados, tan felices…
La tarde nos acompañó. El final de Septiembre hizo honor a su fama: una luz espectacular y la temperatura justa. La playa era un paraiso, solitaria y con un mar raro de ver aqui, con unas olas fuertes y sonoras. La caida del sol coloreó de dorado la arena y hacía destacar los pétalos rojos con los que marcamos el pasillo de llegada.
Al acabar la ceremonia brindamos con ellos los cuatro profesionales que les ayudamos mientras escuchábamos una guitarra española que se mezclaba con las olas. Y hubo tarta y un paseo por la orilla…
Eva y Roberto continuaron con una cena romántica solo para dos…
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2 Comentarios
Es lo mas hermoso y romantico que he visto!
Gracias Gabriela… Espero que te guste ésta también… http://wp.me/pOCwC-sW