
Los que les quieren han llegado desde todos los continentes hasta la casa familiar de Eli en Marbella.
La preparación de su boda ha sido muy rápida, divertida y llena de sonrisas. ¡Hemos disfrutado de cada momento!

Son vitales, alegres, empáticos, cercanos. ¡Tienen un enfoque tan positivo! dedican su tiempo a los demás con una profesión exigente y con una entrega total y en países muy lejanos. Su vocación supera las dificultades personales, el cansancio de los constantes viajes, de casi vivir en otros continentes, de no verse, ellos que se quieren tanto…

Es un relato de pasión. Pasión por el mundo, por la vida, por los demás. Edificada sobre humildad, confianza, amistad, esfuerzo, voluntad, amor… palabras que hoy han protagonizado su ceremonia de boda, tan única frente al azul del Mar Mediterráneo…
Cuando he conocido a sus padres he entendido por qué son asi ellos. Sus cimientos les hacen muy especiales, dueños de una clase difícil de encontrar. La elegancia que se adivina en su interior, la delicadeza de su contacto humano, hacen que se creen unos lazos de cariño muy rápido. He percibido, he vivido y he sentido dos familias exquisitas y cariñosas que me han regalado un poquito de su mundo: el respeto a la libertad de los padres de Eli, el apoyo incondicional que le han transmitido, la solidez de su afecto. La calidez estoica de los padres de Fran, desnuda de oropeles innecesarios, real y concreta.
El color para su boda, el del fuego: la gama de naranjas y amarillos, los tonos de la creatividad, de la fuerza, de la energía. El ramo de Eli en amarillos y verdes frescos, con rosas, crisantemos, freesias, verónicas… El seating plan en naranjas y dorados, además de ser útil, precioso y coordinado.

Ha sido una boda muy cálida. El saxo ha sonado al anochecer, desde lo alto de la muralla. La multitud de velas aportando su magia a la noche…

Y Fran y Eli. Se quieren. Se miran y percibes la hondura del sentimiento. Ternura, admiración, risas…

Fran, Eli… os veía bailar el vals que habéis elegido y, según crecía el ritmo, veía vuestra relación segura a toda velocidad. Sin perder un paso, en sincronía perfecta.

Yo también he vivido fuera de mi país, y sé lo que sentís, lo que sentimos, cuando lejos de nuestra tierra nos alcanza lo que nos mueve el alma. ¡¡Mi corazón os tocará cada vez que oiga vuestro pasodoble torero!!
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Un Comentario
Sira, ¿qué decirte? ¡¡que muchísimas gracias por todo!!.
Desde el primer día que pasamos por tu oficina te hemos visto dispuesta a ayudarnos con cualquier idea, (por loca que fuese) y a hacer del día de la boda un día superespecial. Has hecho que todo sea mucho más fácil, ¡y que la distancia no supusiese un problema!.
Y el día de la boda pudimos disfrutar todos el doble gracias a ti.
Eres una gran profesional y en todo se ha apreciado una gran calidad. Todo lo que nos has recomendado ha sido un éxito, y el trato ha sido siempre muy cercano.
¡¡Cuando celebremos las bodas de plata te llamaremos!!
Un besazo enorme,
Fran y Eli