Música… un punto primordial a la hora de celebrar. Y no solo bodas. Nuestras emociones están vinculadas a la música, la música las pone en marcha, las dirige y potencia, las fija en nuestra memoria. Hay canciones en los momentos más importantes de nuestros recuerdos o al menos, hay canciones que te traen el momento, de pronto…
La música debe ser protagonista de tu boda. Hay otros puntos básicos, pero aqui vamos a centrarnos en éste. Música en todo momento, en cada momento. Especial y según vuestros gustos. Porque es la banda sonora de vuestro día y tendrá que estar hecha a vuestra medida.
La primera pregunta es obvia: ¿en directo o CDs? En directo, siempre que sea posible y con buenos músicos, claro. Mejor CDs que músicos mediocres…
Comienza la ceremonia. Sí, claro que música. Es el momento más importante del día. Querrás que tus invitados escuchen y no se aburran. La música enmarca los momentos más importantes, permite relajarse y disfrutar y… disfrutar lo que vemos y oimos. ¿Cuál? La que os guste a vosotros. Por favor, huid de lo de siempre. Sí, el Ave María de Schubert es precioso, pero ¿en cuántas bodas lo habéis escuchado ya?. Los instrumentos que más os gusten y según la ceremonia y su ubicación. Si es religiosa católica no nos van a permitir poner una BSO de rock, pero en un jardin o en la playa… Cuartetos de cuerda, corales, gospel, coros rocieros, soprano o tenor, piano, órgano… en la Iglesia nos van a permitir elegir entre estos y otros planteamientos, pero no siempre: consulta. Es mejor para no llevarte sorpresas.
Y siempre puedes poner alguna sorpresa a la salida de la Iglesia…
Ahora en una ceremonia civil… sueña porque todo es posible. Solo hay que saber materializarlo.
Durante el cóctel piensa en la atmósfera que quieres generar. Y eso te va a llevar a uno u otro estilo de música. Acude a profesionales. Ritmos suaves pero que inciten a la conversación y tus gustos… Jazz, Bossa Nova, Lounge Music, Trip Hop, Chill out, músicas étnicas, músicos clásicos, piano contemporáneo, boleros, pop… el listado es interminable. Y muchos de ellos se pueden hacer con muy diferentes instrumentos.
Muchos de estos estilos los vas a poder usar durante la cena. ¿Con música? Sí, claro. Amenizando, es decir, no es un concierto, su objetivo es acompañar mientras cenais o almorzáis, haciendo de marco a las conversaciones, por lo que debe ser suave en ritmos, y en potencia y volumen. Hay que repartir para no atronar a las mesas más cercanas.
Y ahora que hablamos de montajes, potencias, etc.: Muy importante: el día de la boda hay muchos temas que controlar (ubicaciones, montajes, pruebas de sonido, iluminación, etc.) y se ocupará tu Wedding Planner, tu Organizadora. También te ayudará con propuestas de buenos músicos para encontrar los vuestros. A mi me gustan tanto todos (son muchísimos en tantos estilos…) los que trabajan con nosotros (elegidos con tanto mimo…)
Abriréis el baile y… ¿con qué? ¿tenéis una canción? Usadla. ¿No la tenéis? La que elijáis lo será… que os guste, que tenga ritmo (unas clases ayudan a superar el miedo escénico, sobre todo el masculino!!) y poned atención al texto de la canción. A veces creemos que son románticas y son de desamor, de infidelidades… no muy adecuadas para el gran momento que estáis viviendo. La simbología también tiene su espacio aqui.
Y luego la fiesta. El punto con el que soñamos todos. Un fiestón que dure hasta el alba. ¿Verdad? Imprescindible buena música en directo o un buen DJ. Hay muchos muy buenos en las dos opciones… Solo hay que saber encontrarlos y elegirlos.



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